martes, noviembre 21, 2006

¿Qué pasaría si nunca pasase nada?

Los focos abrieron un cono de luz en la oscuridad que nos rodeaba. En el interior, el indicador azul, casi violeta, rompió la uniformidad verde del panel frontal. Al mismo tiempo, algunas notas de Mediterráneo quedaron ahogadas por el sonido brusco y sincronizado de la bajada de los pestillos. A través de las ventanillas: una verja interminable. Entre las franjas de vaho que los hilos de calefacción todavía no han conseguido arrancar, la luneta trasera deja ver la más densa negritud. Hacia delante, un solo carril, estrecho, donde dos roderas marcan el camino que otros han seguido antes, primero pegado a un muro, luego bajo un puente, una hilera de farolas, todas apagadas, ahora cuesta arriba, una curva, larga, muy larga, tan larga que parece que hemos vuelto a empezar.

Según "mi acompañante" (algo molesto por este apelativo) el eslogan, con el que despertó Madrid hace poco más de una semana, y que da título al post, debería ser: ¿Qué pasa cuando todo pasa a la vez? Y es que la capital parece una obra en sí misma, vayas donde vayas, vallas, obras, cortes, atascos, etc. El episodio del coche, es real, antes de ayer nos metimos por un sitio así. Pero el problema tampoco se soluciona si decides usar el transporte público, porque entonces el metro se inunda, o el autobús está obligado a dar una vuelta enorme, que hace que llegues tarde a donde sea.

Afortunadamente, las elecciones supondrán la meta de muchos de los socavones, y para eso, ya falta menos.

jueves, noviembre 09, 2006

Un lugar en el mundo

De vuelta al mundo del retiro y del estudio. Unas vacaciones cortas, bien aprovechadas y merecidas (al menos eso creo). Una ciudad, pequeñita, si, pero ciudad. Soria nos acogió sin reticencias y nos cobijó. El Duero, los álamos cantores, Machado, Bequer, las sierras grises, el olor a castañas asadas, campanas al despertar, y como no, la eterna lluvia, que acaparó todo el protagonismo de nuestros días allí. Pero aún así encontré un lugar (en el mundo) donde desgloses, simulacros, manuales y demás elementos de tortura no pudieron encontrarme.
Entre medias, la desconexión total. No solo a nivel mental. También mi router decidió tomarse unos días libres y MORIR!!!, cosa que al principio me hizo gracia, pero que pasados los días, amenazó con impedirme ver mis series favoritas (actualmente:Lost, Anatomía de Grey y Mujeres Desesperadas) y eso si que no.

En los próximos días prometo colgar alguna fotillo otoñal de Soria.

PD: la aventura ha comenzado, mi "acompañante" y yo vamos a empezar la lucha por nuestro lugar en el mundo. Ya contaré alguna de las etapas de nuestra odisea particular.